El episodio tomó relevancia luego de que el periodista Tomás Díaz Cueto difundiera en su cuenta de X una imagen de un supuesto memo identificado con el número 3248/26, fechado el 4 de marzo y atribuido a la Directora de Educación del municipio, Anabel Perret Venzzani. La publicación se viralizó rápidamente y generó cuestionamientos desde sectores del oficialismo nacional.
Según el contenido difundido, el documento habría sido dirigido “a todas las instituciones educativas del municipio” con la consigna de enviar una cartulina blanca acompañada por “un pañuelo blanco intervenido con frases, nombres, símbolos, dibujos, flores, bordados, dibujados o pegados, para que florezcan historias en todos los rincones del país”.
El mismo texto agregaba una explicación política y simbólica de la actividad escolar. Allí se planteaba que “la intencionalidad es que a 50 años de la dictadura más cruel de Argentina y frente a un gobierno empecinado en negar o justificar el terrorismo de Estado, insistamos en hacer memoria de manera activa, colectiva y participativa”. También señalaba que la propuesta buscaba que “el domingo 22 de marzo llenaremos de pañuelos y resistencia el Espacio de la Memoria y la Vida”.
Tras la viralización del material, la cartera que conduce Pettovello anunció que solicitó informes al municipio. Desde el ministerio sostuvieron que “la educación debe desarrollarse en un ámbito de pluralidad y libertad” y remarcaron que “el adoctrinamiento político-partidario en el ámbito educativo constituye una vulneración de derechos”. Además indicaron que se analizará si el sistema educativo local fue utilizado para promover posiciones políticas frente a estudiantes.
La funcionaria también aclaró que el objetivo del pedido de explicaciones es determinar si la actividad difundida en redes formaba parte de directivas oficiales del sistema educativo municipal o si se trató de una interpretación fuera de ese marco.
El debate se originó principalmente en X, donde comenzó a circular una captura que denunciaba un supuesto esquema de consignas para docentes bajo el título “Adoctrinamiento en escuelas de Morón: le piden a todos los docentes que lleven pañuelos blancos para que sus estudiantes lo intervengan”. De acuerdo con esa versión, los maestros debían llevar pañuelos que luego serían pintados, bordados o intervenidos con frases por parte de los alumnos durante la actividad escolar.
La discusión también impacta en la política local. El municipio está gobernado por el intendente Lucas Ghi, mientras que la secretaría de Educación está a cargo de Natalia Souto. Ambos quedaron en el centro de la controversia luego de que el tema pasara rápidamente de las redes sociales a la agenda del Ejecutivo nacional que encabeza Javier Milei.
El pañuelo blanco, eje del conflicto, es un símbolo que surgió durante la última dictadura militar cuando las Madres de Plaza de Mayo lo adoptaron como forma de reclamar por la aparición de los desaparecidos. Con el paso del tiempo se transformó en un emblema presente en actos públicos, proyectos educativos y actividades culturales vinculadas a la memoria en Argentina.
La polémica reavivó el debate sobre cómo se aborda en las aulas la última dictadura y hasta dónde llega el límite entre formación ciudadana y militancia política dentro del sistema educativo. Mientras desde el Gobierno nacional se insiste con la existencia de episodios de adoctrinamiento ideológico, distintos docentes y especialistas sostienen que el análisis del terrorismo de Estado forma parte de los contenidos oficiales en materias como historia, ciudadanía y formación ética.