En las cabeceras de las empresas se respira malestar. "La mayoría quiere parar", admiten desde la UTA, al enumerar problemas cotidianos de los choferes: alquileres impagos, deudas con interés, cuentas que no cierran. El sindicato, sin embargo, pide cautela: un paro total, aseguran, podría arrastrar a firmas que ya están al borde, con concursos de acreedores en marcha y posibilidades ciertas de quiebra.
"Si paramos hoy, esto no se levanta más", advierten. Por eso, se apuesta a sostener la operación mínima durante los meses de menor recaudación —enero y febrero— y esperar a marzo/abril, cuando el regreso a clases y el fin del receso suelen mejorar la cantidad de pasajeros transportados.
Empresas con lo justo y servicio resentido
El cuadro financiero es delicado. Con menos boletos cortados y el costo del gasoil en alza, varias compañías redujeron flota en la calle para estirar recursos: donde deberían circular 20 coches, salen 15. El resultado es un servicio con horarios irregulares y largas esperas. UTA reconoce el enojo de los usuarios, pero remarca que el ajuste no recae en los trabajadores: "No es culpa de los choferes", subrayan.
Raúl Abraham, secretario general de la UTA-Chaco.
Qué puede pasar en las próximas semanas
· Si se acreditan los subsidios nacionales, las empresas completarían los sueldos de enero.
· De persistir las demoras, podría profundizarse la reducción de servicios y reactivarse la discusión por medidas de fuerza.
· El sector apuesta a una mejora en marzo y abril con el regreso a la actividad plena, pero pide certezas para llegar a ese punto.
La frase que resume el momento
"Estamos aguantando para mantener las fuentes de trabajo. Si paramos ahora, corremos el riesgo de que caigan las empresas y los compañeros queden desocupados", expresaron desde la UTA Chaco.
Para los usuarios
Se recomienda prever demoras y chequear con antelación los horarios de las líneas del AMGR. El gremio confía en que, con la regularización de fondos y el aumento de la demanda tras el receso, el servicio pueda estabilizarse en el corto plazo.
Subsidios, trámites y responsabilidades
Según la seccional, el flujo de fondos nacionales hacia la provincia es un proceso "automático" que luego requiere gestiones administrativas locales para llegar a las cuentas de las empresas. Esa rueda, señalan, hoy gira "a cuentagotas". Por eso insisten en una asistencia financiera transitoria —no un regalo, aclaran— que permita evitar paros, sostener el empleo y normalizar el servicio.
La UTA también cuestiona la postura del Gobierno provincial: "Se desentienden del tema, y el transporte público es una responsabilidad del Estado". Plantean que, sin un puente financiero ni una coordinación efectiva, la crisis puede dejar trabajadores en la calle y a los usuarios sin colectivos confiables.