En tanto, otro dirigente del peronismo cordobés reconoció además la incidencia de Santiago Caputo para bajar tensiones con los gobernadores y los gremios en el articulado final y tratar de quedar así, más cerca de la media sanción en el Senado.
Asimismo, y con respecto a la baja de edad de imputabilidad, acá el propio Llaryora fue más enfático en lo personal que con su postura frente a la reforma laboral. Con el régimen penal juvenil, el gobernador insistió en el respaldo, pero también en los fondos nacionales que puedan garantizar su cumplimiento. Y habló de la iniciativa que se impulsó en Córdoba en la primera parte de su mandato con letra de Liliana Montero, la actual secretaria de Salud que no tiene una buena sintonía con el schiarettismo y que, en las últimas horas, tuiteó sobre esto.
De todas maneras, los libertarios descuentan que contarán con ese respaldo en la Cámara baja este jueves.
Por último, y como para graficar los ruidos entre una porción de llaryoristas y una de schiarettistas. En el arranque de esta semana trascendió la posibilidad de un desprendimiento de legisladores provinciales que responden al exgobernador, para salir de la bancada llaryorista y armar un interbloque de todo el PJ conjunto. Chance que los que conocen los pasillos de la Unicameral desactivaron por completo: "no hay ninguna posibilidad; sería romper todo. Salvo que no haya una orden de muy arriba, eso no va a suceder. Es tirar mucho de la cuerda".