Los intendentes marcaron en el nuevo documento que la diferencia final de las elecciones del 26-O en Buenos Aires quedó reducida a menos de 30 mil votos, casi un empate. "Consideramos necesario poner en valor el enorme esfuerzo político, territorial y militante que realizó el peronismo bonaerense, gracias al cual fue posible alcanzar un triunfo rotundo en septiembre y una virtual paridad en octubre, frente a una maquinaria nacional y extranjera sin precedentes", remarcaron. Una frase destinada a replicar a la mueca que hizo el presidente del PJ Bonaerense, Máximo Kirchner, cuando Kicillof agradeció el trabajo de los intendentes la noche de la derrota. No sólo destacaron el enorme resultado conseguido a nivel local en septiembre, sino también que en octubre se realizó la mejor elección legislativa en 20 años y que consiguieron un diputado más de los 15 que se renovaban.
Más allá de una defensa de su trabajo para movilizar el voto en la campaña, también fue una manera de reposicionar a Kicillof en el escenario nacional. Tanto elllos como el gobernador, explicaron, fueron reconocidos por los bonaerenses en los dos comicios como quienes actuaron como escudo y red frente al abandono del Estado nacional. Justamente, la decisión de desdoblar de Axel reveló que Milei no era invencible y que su modelo no generaba el nivel de apoyo que querían hacer creer. Una de las ideas importantes del documento es la propuesta de apertura para elaborar una opción nacional. "No alcanza con la Provincia de Buenos Aires, no alcanza con el peronismo, no alcanza con resistir u oponerse", recitaron.
Kicillof fue caracterizado como un protagonista de la reconstrucción de una esperanza para las mayorías. Desde el entorno del gobernador anticipaban que en el futuro cercano comenzará a recorrer el país, aceptando las invitaciones de gobernadores, intendentes y sindicatos de todo el país que desde hace meses quieren que los visite. Si hasta ahora no lo hizo -durante la campaña no salió de Buenos Aires- fue para no generar susceptibilidades, pero ahora ya es el momento. Para construir esa "alternativa de gobierno" tocará hablar con todos los sectores de la dirigencia política, marcaron los jefes comunales. La idea de un peronismo bonaerense, o del AMBA, que busca imponerse sobre el resto de la dirigencia nacional es lo que buscan desbaratar rápidamente. En su momento, Kicillof hizo gestos de colaboración con los gobernadores de Santa Fe y de Chubut para comenzar a revertir esa imagen y reconciliar al peronismo con algunas provincias, tarea que retomará a la brevedad. "Ahora tiene la tarea de volver a enamorar y proyectar un futuro mejor, sin nostalgias ni rencores", remarcaron los intendentes.